jueves, 23 de agosto de 2012

VIOLENCIA FÉRTIL : CRÓNICAS SOBRE EL NACIMIENTO DE LOS


conquistador y araucana da a entender que eran ya numerosos. En las actas del Cabildo
de Santiago, de fecha 13 de octubre de 1549, ocho años solamente después de la
fundación de esa ciudad, los cabildantes tomaron algunas medidas para que los vecinos
no eludieran el cumplimiento de una ordenanza sobre cierta contribución de guerra
dictada poco antes. Dice el acta:
«Y algunas personas, con cautela y porque se
disminuyan los diezmos de la iglesia y las rentas reales
vengan a menos, teniendo diez yeguas, o nueve que pueda
decimar una crianza, ponen en cabeza de sus hijos mestizos
algunas yeguas, con color de pagar con cada crianza cinco
pesos; y de esto viene gran perjuicio a la real hacienda».
La ordenanza aludida mandaba a los vecinos pagar una yegua de cada diez, y cinco
pesos a los que poseyeran nueve o menos. Como las yeguas valían mucho más de esa
suma, el que tenía diez, v. g., ponía a nombre de su hijo mestizo las necesarias para
esquivar la entrega de un animal, dando en cambio cinco pesos de contribución. El
Cabildo resolvió:
«Que mandaban e mandaron, que no teniendo las tales
personas que han de decimar, sus hijos casados e velados, no
dejen de pagar todo el diezmo que debieran de las dichas
yeguas por entero, conforme a la ordenanza que sobre esto
está hecha, no obstante que tengan hechas cualesquier
donaciones».
Esos mestizos podían tener hasta siete años de edad, y no serían en escaso número
cuando sus padres podían causar a la real hacienda «gran perjuicio» donándoles algunas yeguas.

Por el contrario, los desertores de los Tercios españoles o los individuos que se internaban en el territorio indígena conservaban la vida sin excepción (Relación... Alonso de Figueroa,BNS, MM, 1673:1v.), (González de Nájera 1971 :54).
«Un indio se mostró agradecido que no haviéndose hallado en el cruel estrago, vino a/día siguientepreguntandopor un niñoi una niña, htjos desa encomendero que lo era eí Coronel Francisco de/Campo, rescató los muchachos cogiéndolos en las ancas de su cavallo los sacó a parage seguro y volvió a matar a los españoles» (Relación para el Virrey del Perú. AN,ACO, vol.18,1685, f. 138r).
La reiterada mención de la numerosa cantidad de cautivas que había en la Araucanía (sin que llegara a haber nunca una relación completa de los prisioneros de ambos sexos) debió de adquirir entre los colonos españoles ciertas proporciones exageradas; ésta es una cuestión que hay que examinar cuidadosamente. Núñez de Pineda (1984:140) y Fray Juan Falcón (1988:313) concuerdan en lo que se refiere a la dispersión de los prisioneros entre las diferentes provincias rebeldes y la dificultad de saber su número a ciencia cierta
…y más teniendo en su poder mas de quinientas mujeres españolas nobles en tan miserable cautiverio, abusando de ellas con tan grande infamia y afrenta nuestra» (Memorial de Fray Pedro de Sosa, BNM,16 1 6:f. 1 95r).
«A demas Señor Que cuando no hubiera otra causa alguna mas que la que con tanto deshonornos llama a e/rescate de tantas Españolas cautivas yen poder de unos enemigos tan viles y bárbaros » (Informe sobre el P.Luis de Valdivia por el oidor Cristobal de la Cerda, DCG, 1621:312).
En la destrucción de Valdivia (1599) se capturaron 422 mujeres y niños, mientras que en 1620, Juan Cortés Monroy estimaba que unas 600 mujeres permanecerían aún en los asentamientos indígenas (Guarda 1971:43)
Fray Juan Falcón comentaba que:
«tiene por visto que hay doscientos españoles y trescientos cincuenta mujeres españolas, poco más o menos, según la cuenta que hacían los indios enemigos que había en cada una de las dichas provincias» (Falcón 1988: 315).
«Elaño dc 1606 Navalbari, grande y capital enemigo por entre todos los fuertes de nuestros españoles pasó a vado a Bio Bio con 600 indios y se llevó las armas, cavallos y sillas y todos los yanaconas y chusma de servicio» (1887:10). Luis Tribaldos de Toledo
«y degollaron al cacique Queinchunere al cacique Terquepillan con cincuenta y cuatro indios y más de cuarenta mujeres y niños sin doscientas almas que llevaron cautivas que se pasaron de la otra banda de AIlipen» (Relación de... Alonso de Figueroa,BNS,MM,1673:f. 6v).
“y si hablaban había de ser en la lengua de los dichos indios y no con la española de ninguna manera, porque tienen tan aborrecido el nombre español que cosa que les parezca no querían ver y así [los cautivos] casi tienen olvidada la lengua española » (Falcón 1988:317). Esta imposición tuvo tanta eficacia que se dio el caso del matrimonio de dos cautivos de noble ascendencia (Pedro de Soto y Ana de Santander) quienes tuvieron muchos hijos blancos en el cautiverio que no sabían hablar español (Rosales 1877, III: 175).
Desertor Gaspar Alvarez que además der ser sombrerero sabía leer y escribir, por lo que era utilizado por los mapuche para la concertación de los tratados de paz (Rosales 1877, 111:176); o Francisco Almendros, cuyo oficio de herrero era muy apreciado para reparar las armas y otros objetos de metal con toque se estaban dotando los indígenas; el aprendizaje de este oficio provocó la aparición de la famosa platería mapuche y les obligó a depender del comercio con los españoles para obtenerlas monedas de plata. Los mapuche también favorecieron a los cautivos o desertores que subían tocar algún instrumento musical como la corneta, porque «era un gran honor para un cacique llegar a una reunión con uno de estos individuos que producía sonidos semejantes a una marcha» (Guevara 1913:232).
«los indios más quieren cualquiera mujer por común y vil que sea cuanto más del mucho precio en que estiman las Españolas que todo cuanto oro ni otros haberes tiene el mundo» (Informe sobre el Padre Luis de Valdivia por el Dr. Cristobal de la Cerda, DCG. 1621:312)
“La situación de permanente actividad bélica de los mapuche desde los primeros tiempos de la conquista hasta mediados del siglo XVII, dio lugar a la aparación y configuración social del cona. El guerrero mapuche, en aquellos años de conflicto generalizado debía de dedicar más tiempo al entrenamiento bélico; si a ello le unimos la introducción en su economía del caballo, ganados y cultivos totalmente diferentes podremos comprender que hubo necesidad de completar las carencias o necesidades de mano de obra en las recolecciones comunales de las cosechas. El proceso de aparición del cona, como figura claramente definida de lasociedad mapuche, coincide con los grandes períodos de levantamientos indígenas que giran en torno a los años 1598 y 1655, época donde se registran el mayor número de captura de prisioneros hispanocriollos e indígenas.”



“…la admiración del padre Rosales por el caso de Don Antonio Chicaguala “mestizo de gallardo talle y linda disposición, hijo de un gran cacique de Maquegua que tuvo por mujer a Doña AIdonsa de Aguileray Castro, una señora cautiva muy principal” (1982:331).”
La introducción de cultivos y ganado europeo supuso el aporte de nuevas fuentes alimenticias a la dieta mapuche y en este sentido, volvieron a ser las mujeres cautivas las protagonistas de estos leves cambios. Pineda y Bascuñán, cautivado en el primer tercio del siglo XVII, dice que durante su estancia con los mapuche recibió «viandas de las que acostumbramos en nuestros convites, porque había muchas españolas antiguas de las ciudades asoladas, y entre ellas había algunas esmeradas cocineras» (1984:132): otros testimonios hacen referencia a los cambios que se operaron en la vivienda como en el caso de los mapuche de la Imperial, Villarrica y Osorno «tienen cusas de madera, usan de pan y regalos que las mugeres españolas (lastimosa relación) los han ido haciendo más tratables, introduciéndolos en más policía»
(Informe de Francisco Laso de la Vega,DCG, 1634:368)

«Hace reconocido con grandes experiencias que todos estos españoles o mestizos cautivos, criados o nacidos entre los indios, aman tatúo sus vicios, costumbres y libertad, que son perjudiciales entre nosotros.., y así  fuera conveniente echar de la frontera a todos los que nacieron, se criaron o estuvieron muchos años cautivos, en especial sí son hombres ruines, como lo son casi todos, menos los hombres principales, como no tengan nada de indio.» (Quiroga 1979:229). Maestre de Campo Gerónimo de Quiroga
La mayor parte de los hombres que fueron liberados araíz de las paces concertadas por el Marques de Baides en 1641, optaron porintegrarse en los nuevos puestos que sc crearon en el ejército fronterizo como lenguas (intérpretes) o capitanes de amigos, por su exacto conocimiento del idioma y el territorio mapuche (Inostroza 1990:117)

«los desdichados españoles cautivos que aunque tienen ya libertad para salir del cautiverio, o ya por la vergüenza de parecer entre los suyos, olvidados de la policía, y nativa lengua, o lo que es más cierto por estar ya tan enviciados en las costumbres de los indios, que lo menos que tienen aprendido delIos es la poligamia» (Relación verdadera de las paces del Marquésde Baides... BNM:f 802r).





«. . iban los indios a traer a algunas cautivas, las cuales aunque se habían concluido los conciertos de sus rescates no querían venir delante de los nuestros por verse preñadas, escogiendo por mejor partido el quedarse condenadas a perpetua esclavitud antes de padecer tal vergúenza ante los ojos de sus maridos y de todo el campo. Las que se resolvía,, a volver al lado de los suyos traían los rostros tapados...» (González de Nájera 1971:68).

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